Letra: Efrayim Wainstein
Música: Jaim Kobrin
Intérprete: Glykeria y Shlomi Shabat
FONETICA | TRADUCCIÓN |
Tsel etz tamar veor iareaj Umanguinat kinor taksim et halev Olé batzlil, roed, bokea Mimeitarim nishpaj keev Naguen kinor naguen shireja Ma rav hajoshej vehasheket saviv Manguinoteja iashkiju et siblí Naguen, naguena lekol tzlileja ma naim hu hajalom Naguen, naguena shmá iareaj et koli sham bamarom Oy lama lama, bispatjá hiksamtani? Liví kavashta veazabtani Oev, koev, vesobel Nadam kinor nejbá iareaj Uvadmamá ed manguiná od nishmá al ma velama El iodea, al ma olam ajzar verá
dmut ahuva, tavei panim mukarim kinor iashmía shai zijronot ko neimim. Naguen, naguena… | La sombra de la palma y la luz de la luna. Y una melodía de violín derrite el corazón. El sonido sube, tiembla y emana De las cuerdas brota el dolor. Toca, violín, toca tu canción Cuánta oscuridad y silencio alrededor, Tus melodías repararán mi aflicción. Toca, toca, al son de tus sonidos que agradable es el sueño Toca, toca, la luna oirá mi voz allá arriba Ay, ¿por qué me encantaste con tus labios? Me robaste el corazón y me dejaste. El amor duele y hace sufrir. El violín ha callado, la luna se oculta Y en el silencio, el eco de una melodía Se escucha todavía. Sobre qué y por qué, solo Él lo sabe ¿Por qué el mundo es cruel y mezquino? De las brumas de la tierra saldrá Una amada figura con un rostro familiar. Un violín tocará un regalo de gratos recuerdos. Toca, toca… |